El personal disidente considera insuficiente la propuesta de Zoé Robledo y mantiene la movilización de este miércoles 21 de octubre, a las 15:00 horas, desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI.
Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazaron la propuesta de aumento salarial global del 8% anunciada por el director general del organismo, Zoé Robledo, y confirmaron que continuarán con las movilizaciones para exigir mejoras laborales y atención a sus demandas sindicales.
Rafael Soto, vocero del Comité de Movilización Nacional de Trabajadores del IMSS, calificó como insuficiente el ofrecimiento, que contempla un incremento del 4% al salario tabular y otro 4% destinado a la ayuda para el pago de renta de casa habitación.
El representante del movimiento disidente sostuvo que la propuesta no responde a las exigencias incluidas en su pliego petitorio y señaló que los trabajadores inconformes no han sido tomados en cuenta en las negociaciones entre las autoridades del instituto y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Ante la falta de acuerdos, los empleados reiteraron que la marcha programada para este miércoles 21 de octubre se mantiene en pie. La movilización está convocada para las 15:00 horas, con punto de reunión en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la Ciudad de México.
“Vamos por el Congreso extraordinario y seguimos en movilización los trabajadores del IMSS. Nos vemos en Siglo XXI a las 3 de la tarde”, expresó Soto al reiterar el llamado a participar en la protesta.
Los inconformes también advirtieron que continuarán con las acciones de presión en distintas entidades del país y mantendrán las ocupaciones de inmuebles relacionadas con el movimiento mientras no existan avances en sus peticiones.
Entre las principales demandas se encuentra la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario, con el que buscan revisar la representación sindical y abrir un espacio para atender sus inconformidades.
El desacuerdo salarial se suma a otras exigencias de los trabajadores, quienes han solicitado mejores condiciones laborales, mayor disponibilidad de medicamentos e insumos médicos y recursos suficientes para atender las necesidades de hospitales y clínicas del instituto.
Aunque la nueva propuesta representa un aumento respecto al ofrecimiento anterior de 6.8%, los integrantes del movimiento disidente mantienen su exigencia de un incremento directo del 10% al salario tabular.
Por su parte, Zoé Robledo explicó que el ajuste salarial se elevó tras considerar las inconformidades expresadas por trabajadores y que el esquema contempla un aumento al salario base, además de un apoyo para vivienda.
Sin embargo, el anuncio no logró frenar la movilización convocada en la capital del país. Los trabajadores reiteraron que mantendrán sus protestas hasta obtener respuestas a sus demandas salariales, laborales y sindicales.




