La costa del sur de California enfrenta una de las semanas más críticas de clima extremo en años, atrapada entre récords históricos de calor tropical y marejadas destructivas generadas por los efectos de un exhuracán en alta mar. Los análisis meteorológicos oficiales mantienen activas las alertas por calor excesivo e inundaciones costeras, describiendo las condiciones actuales como un fenómeno inusual que combina una humedad sofocante inédita, tormentas eléctricas y una severa erosión en las playas más icónicas de la región.
El fenómeno ha obligado a realizar evacuaciones de emergencia en zonas residenciales, cierres temporales de playas y ha generado severos daños estructurales en propiedades costeras.
El impacto de las olas: Socavones y evacuaciones en Malibú y Long Beach
La fuerte marejada impulsada por el temporal marítimo ha golpeado con dureza la primera línea de la costa, acelerando la pérdida de arena y desbordando las defensas costeras.
Emergencia en Malibú: La ciudad costera ha registrado problemas de erosión acelerada, destacando un gran socavón de aproximadamente 30 por 30 pies en el patio de una residencia frente al mar. El incidente forzó la evacuación preventiva de un grupo de viviendas vecinas y una declaración de emergencia local.
Inundaciones en la península de Long Beach: El fuerte oleaje superó el muro de contención e inundó las calles residenciales. Alrededor de 20 viviendas frente al océano fueron evacuadas luego de que la fuerza del agua destruyera secciones del paseo peatonal de madera y expusiera los cimientos de los hogares.
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