El escritor estadounidense Stephen King ha arremetido contra el ex presidente Donald Trump por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusando a Estados Unidos de tener un interés oculto en los recursos naturales de Venezuela, particularmente el petróleo, y no en la lucha contra las drogas, como se ha argumentado oficialmente.
En declaraciones recientes, King rechazó la narrativa ofrecida por el gobierno de Trump, que justificó la operación con el argumento de que Maduro estaba vinculado al narcotráfico. Para el autor de It y Carrie, la verdadera razón detrás de la intervención estadounidense es mucho más clara: “No es por drogas, es por petróleo”, dijo King durante una rueda de prensa en su ciudad natal de Bangor, Maine. El escritor considera que Estados Unidos tiene un interés estratégico en las vastas reservas de petróleo de Venezuela, y que las acusaciones contra Maduro son solo una excusa para justificar una acción de control geopolítico y económico.
La captura de Maduro se llevó a cabo a finales de 2025, cuando fuerzas estadounidenses, en colaboración con aliados regionales, arrestaron al líder venezolano bajo cargos de narcotráfico. El gobierno de Estados Unidos aseguró que la operación era parte de un esfuerzo por combatir el tráfico de drogas en la región y restablecer la democracia en Venezuela. Sin embargo, críticos como King ven una motivación mucho más económica y estratégica en esta intervención.
“Es una mentira que todo esto sea por las drogas. Los intereses de Estados Unidos en Venezuela han sido claros desde hace años. Lo que realmente buscan es el control sobre los recursos energéticos del país”, subrayó King, quien ha sido un crítico frecuente de las políticas exteriores de Trump, especialmente en relación con América Latina.
La controversia sobre la captura de Maduro ha generado debates internacionales, con muchos observadores cuestionando las verdaderas razones detrás de la operación. Mientras que los opositores al régimen chavista aplauden la acción, muchos en Venezuela y otros sectores de la región consideran que la intervención estadounidense refleja un intento de reconfigurar el control geopolítico en una zona estratégica para los intereses de Washington.
Venezuela, que posee algunas de las mayores reservas de petróleo del mundo, ha sido un punto caliente en la geopolítica global durante los últimos años, y la crisis política y económica del país ha atraído la atención de potencias extranjeras, incluidas Estados Unidos y Rusia.
Por su parte, el gobierno de Maduro ha condenado la operación, calificándola de “imperialista” y “un atentado contra la soberanía” de Venezuela. La captura también ha generado una ola de protestas en el país, donde los ciudadanos se han movilizado en rechazo a lo que consideran una agresión externa.
A medida que las repercusiones de este hecho continúan desarrollándose, los analistas internacionales seguirán de cerca los posibles cambios en la dinámica política y económica de América Latina, y especialmente en la relación de poder que involucra a Estados Unidos, Venezuela y otros actores internacionales en la región.




