Los Cabos, Baja California Sur. – Familias y grupos de comités ciudadanos de diversas colonias en el municipio de Los Cabos han pedido a las autoridades municipales y estatales intervenir ante lo que calificaron como ilegalidad en la que opera la plataforma de alquiler de casas Airbnb que ocasiona perturbación y afecta la tranquilidad de quienes viven cerca de estas propiedades rentadas a turistas.
“No se puede vivir así, las autoridades deben regular y no darle permisos a los propietarios para que renten en áreas de zona residencial, para eso están los hoteles, moteles y hostales. En mi caso, vivo en la zona de Privada Perla, Fraccionamiento Miramar, en la delegación de Cabo San Lucas. De un tiempo a la fecha, a dos casas de donde vivo, hay un Airbnb y la verdad se ha vuelto un caos; simplemente, en la madrugada llegan los extranjeros en estado de ebriedad, con gritos, risas y es imposible no levantarse y, uno tiene que laborar al otro día”, señaló la señora Aurora Barragán.
Caso similar, pero, en los departamentos ubicados sobre el boulevard Cabo San Lucas, en la delegación del mismo nombre, se encuentra el señor Rafael Arvizu, un profesionista que arremetió en contra de la plataforma que beneficia a los llamados nómadas digitales.
“Alguna solución deben encontrar las autoridades; un servidor, se tiene que levantar temprano para empezar el día a día y, resulta que los turistas que vienen y rentan los departamentos vienen con todas las ganas de disfrutar el destino hasta altas horas de la noche. Y no estoy en contra del turismo, por supuesto que no; estoy en contra de que se renten departamentos en zonas residenciales, que uno lo adquirió porque era una zona tranquila, sin ruido y diseñado para que pudiéramos vivir en armonía”.
“Hace poco menos del mes, unos extranjeros se estaban peleando y se escuchaba todo en mi departamento, que se encuentra justamente, debajo de un Airbnb; se podía oír que arrastraban muebles, se escuchaba como corrían, se azotaban las puertas y, todo eso te estoy hablando que eran poco más de la una de la mañana. Pues como a las tres de la madrugada uno de los inquilinos comenzó aventar las botellas y latas del departamento de arriba hacia el patio en común de los departamentos, pero, no siempre llegaban los objetos hasta abajo, a veces, caían en mi balcón. Sin duda, deben hacer algo las autoridades, deben regular este tipo de negocios, que no deberíamos sufrir los que vivimos aquí”, añadió
Y no solo es en fraccionamientos y departamentos, donde existe un conflicto en el municipio de Los Cabos a causa de los Airbnb, también, en la zona más exclusiva del puerto sanluqueño, como es Pedregal hay una inconformidad por parte de los colonos, quienes ya buscaron a las autoridades del trienio pasado para darle fin a su viacrucis.
“Somos varios colonos que vivimos aquí, que estamos sufriendo de la ilegalidad con la que opera Airbnb. Yo quisiera lanzar esta pregunta al aire a las autoridades de turismo, ¿Por qué meterían a turistas en zona residencial? El turista viene a divertirse, viene a conocer el lugar y desvelarse. Pero, nosotros vivimos aquí, tenemos que dormir para poder seguir con nuestra rutina diaria. Las ciudades están diseñadas para que exista una zona de residencia, de mercado, zona turística, zona industrial y para no originar un caos social, no deben mezclarse”.
“Hace poco, unas putas -y quiero que así lo escribas, por favor- chocaron mi vehículo. Mi auto que estaba estacionado en mi casa, fue golpeado por estas mujeres alcoholizadas que salieron a altas horas de la madrugada de un departamento Airbnb sin sentido de la orientación, después de divertirse con los turistas. ¿Sabe el coraje que esto ocasiona?”
Al otro lado de la misma delegación sanluqueña, en la colonia Acuario, vecinos del lugar han criticado que se utilicen casas para el servicio Airbnb narró la señora Rosalinda, quien vive sobre la calle Barracuda, teniendo como vecino, una casa de dos pisos que se renta por día, mediante Airbnb.
“Sinceramente, no sé si esa casa cumpla con requisitos para albergar turismo, pero, les puedo asegurar que le hace falta muchísimo mantenimiento. A nosotros, como vecinos nos ha ocasionado muchos problemas. La esquina en donde está esta casa, hay gente vendiendo de todo; llegan chicas en la madrugada, se estacionan taxis o Uber, afuera de nuestras cocheras, no importándoles que sean las tres de la mañana. Los turistas se bajan de los vehículos gritando, alcoholizados; en ocasiones vomitan u orinan en las banquetas”.
“Esta colonia no es para que la transformen así, esta zona es tranquila y sin vicios; ahora, la están convirtiendo en un lugar a donde llegan prostitutas, gente alcoholizada y posiblemente, hasta drogada”.
La diferencia que existe para aperturar un hotel o un Airbnb es descomunal, ya que, en el municipio de Los Cabos, la apertura de un hotel lleva poco más de 145 trámites en el lapso de tres años; mientras que un Airbnb solamente tarda en abrir alrededor de 40 minutos, generando, además, de un claro conflicto social, una incertidumbre sobre los protocolos de protección civil y sector salud en dichos departamentos o casas.




