La captura de Ramón Álvarez Ayala, alias “El R1”, representa uno de los avances más importantes en la investigación por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante un evento público por las celebraciones de Día de Muertos.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que las investigaciones permitieron identificar a “El R1” como el presunto autor intelectual del homicidio y principal líder de Los Rs, una célula criminal vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante un mensaje sobre los resultados del operativo, Harfuch explicó que el crimen habría sido ordenado porque las acciones y el discurso del entonces alcalde eran vistos por la organización criminal como una amenaza directa a sus intereses.
“Las posturas de Carlos Manzo eran consideradas provocaciones al CJNG”, señaló el funcionario al detallar los avances de la investigación.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad, la detención fue resultado de varios meses de labores de inteligencia desarrolladas por la SSPC, el Centro Nacional de Inteligencia, la Secretaría de la Defensa Nacional y otras corporaciones federales. El operativo se realizó en Atotonilco, Jalisco, donde también se registró un enfrentamiento con integrantes del grupo criminal.
Las autoridades señalaron que con esta captura suman 31 personas detenidas por su probable participación en el asesinato del exalcalde de Uruapan, incluyendo presuntos autores materiales, operadores logísticos y personas que habrían colaborado en la planeación del atentado.
La detención de “El R1” también volvió a poner bajo la lupa decisiones judiciales tomadas años atrás. Información oficial indica que Ramón Álvarez Ayala había permanecido preso por diversos delitos relacionados con delincuencia organizada; sin embargo, obtuvo su libertad en 2022 pese a enfrentar varios procesos penales.
Las autoridades federales sostienen que, tras recuperar su libertad, retomó el liderazgo de la organización criminal que operaba en regiones de Michoacán y Jalisco, fortaleciendo actividades relacionadas con extorsión, homicidios y narcotráfico.
Carlos Manzo fue asesinado mientras convivía con ciudadanos durante el Festival de las Velas, en Uruapan. El ataque provocó una amplia movilización de fuerzas de seguridad y abrió una investigación que durante meses permitió identificar a los presuntos responsables en distintos niveles de la estructura criminal.
Desde el inicio del caso, las autoridades federales sostuvieron que el homicidio estaba relacionado con la estrategia de seguridad impulsada por el alcalde y sus constantes denuncias contra grupos del crimen organizado que operaban en la región.
Las investigaciones apuntan a que integrantes de Los Rs consideraban que las acciones emprendidas por Manzo afectaban directamente sus operaciones, motivo por el cual habrían decidido planear su asesinato.
Tras la captura de “El R1”, el Gobierno federal aseguró que las investigaciones continúan para determinar la participación de otros posibles involucrados y esclarecer por completo la cadena de mando detrás del homicidio.
La administración federal considera que la detención constituye un golpe relevante contra la estructura criminal que operaba en Michoacán; sin embargo, las autoridades reiteraron que el proceso judicial apenas inicia y será un juez quien determine la responsabilidad penal del detenido.
Carlos Manzo fue uno de los alcaldes con mayor proyección nacional por su discurso frontal contra el crimen organizado y por impulsar una estrategia de seguridad con fuerte presencia policial en Uruapan, lo que lo convirtió en una figura ampliamente conocida dentro y fuera de Michoacán.




