La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó que, gracias a la colaboración internacional y la activación de una ficha roja de Interpol, este miércoles fue detenida en Venezuela Erika María “N”. La mujer es señalada como la presunta autora material del feminicidio de Carolina Flores, exreina de belleza de Baja California, ocurrido el pasado 15 de abril en la alcaldía Miguel Hidalgo.
De acuerdo con las investigaciones integradas en la carpeta de investigación, los hechos violentos tuvieron lugar en un departamento ubicado en la exclusiva zona de Polanco. Las pruebas periciales y los registros de las cámaras de seguridad del inmueble revelaron que la víctima, de 27 años de edad, fue atacada con un arma de fuego calibre .9 milímetros. Carolina recibió 12 impactos de bala: seis en el tórax y seis más en la cabeza, lo que le provocó la muerte de manera instantánea.
Un elemento clave en la investigación fue un audio recuperado de las grabaciones de seguridad, en el cual se escucha presuntamente a los hijos de la agresora cuestionarla tras las detonaciones. Ante la pregunta de qué había hecho, Erika María “N” habría respondido fríamente confirmando el acto antes de huir del sitio.
Tras el crimen, la sospechosa abandonó el país, lo que llevó a las autoridades capitalinas a solicitar el apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR) y de los organismos internacionales para su localización. Fue el pasado 23 de abril cuando un juez de control otorgó la orden de aprehensión, la cual finalmente se cumplimentó en territorio venezolano.
Actualmente, la detenida se encuentra bajo custodia de las autoridades venezolanas en espera de que concluyan los trámites diplomáticos para su extradición a México. Una vez en territorio nacional, será trasladada a un centro de reclusión para ser puesta a disposición del juez que la requiere, quien determinará su situación jurídica por el delito de feminicidio.
La familia de Carolina Flores, quien fuera una figura reconocida en los certámenes de belleza del norte del país, ha exigido justicia y la pena máxima para la responsable, en un caso que ha conmocionado a la opinión pública por la saña del ataque y el entorno familiar en el que se produjo.




